El inolvidable regreso de Paul

1903018_755787381111739_8739119035884392325_n

Casi tres horas de música, clásicos imperecederos, nuevos temas con la magia de siempre y una leyenda sobre el escenario ante 50 mil personas.

sáb abr 19 2014 23:02

Interminables filas de gente en los alrededores del Estadio Centenario y numerosos puestos de merchandising oficial eran la previa. Cuando faltaban quince minutos para las 21 horas, empezó a sonar Eight Days A Week con un McCartney vestido de negro y cargando su ya característico bajo Höfner.

All My LovingPaperback WriterLet It Be y el larguísimo etcétera de himnos de los Beatles colmaron la noche. Pero hubo mucho más: Live And Let Die de la etapa con Wings, y joyas de su etapa solista como My Valentine (dedicada a su esposa Nancy) y tres temas de su último disco, New.

La puesta en escena, el juego de luces y la impecable performance musical conviertieron el show en algo único. Para Blackbird, McCartney se elevó unos cuantos metros del escenario mientras cantaba con su guitarra electroacústica. No faltaron los homenajes: a John Lennon conHere Today y a George Harrison con Something.

«Voy a tomarme un momento solo para mirarlos», dijo Macca en un momento. El público fue protagonista: un espectador pudo elegir incluso uno de los temas que el músico tocó, One After 909. Luis Suárez, Liverpool y Montevideo, inglés y español, ayer y hoy, todo tuvo lugar en casi tres horas de música ante 50 mil almas. Hacia el final, Let It Beconvirtió al Centenario en una galaxia de luces de celulares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *